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REPORTAJE

Diez años de 'Sálvame', el programa que cambió el lenguaje televisivo

Lo que comenzó como un debate de 'Supervivientes' se ha convertido en el pilar de la programación de Telecinco.

'Sálvame' por Javier Mariscal.
'Sálvame' por Javier Mariscal.
Juan M. Fdez
@juanmafdez
27.04.2019 | 09:13

"Me hace mucha ilusión estar con ustedes. De aquí a la eternidad, de ustedes dependemos, ¡Sálvennos!". Así comenzaba Jorge Javier Vázquez hace ahora diez años el primer programa de Sálvame. Diez años en los que este formato ha revolucionado la forma de hacer televisión y se ha convertido en el pilar básico de la programación de Telecinco. 

El programa tiene tantos detractores como defensores, pero el formato de La Fábrica de la Tele se ha colado en la televisión de todos a través de uno u otro espacio. También de la competencia. De hecho los debates políticos o deportivos no son lo mismo desde que el espacio de Jorge Javier Vázquez crease una nueva forma de discutir ideas. Y así, desde El Chiringuito de Jugones hasta laSexta Noche, todos han 'copiado' de alguna forma la apasionada forma de debatir de Mila Ximénez y compañía. 

Sálvame empezó como un simple debate de 'Supervivientes'

Sálvame comenzó en marzo de 2009 como un simple debate de Supervivientes. Sin apenas repercusión mediática, el programa significaba el regreso de Jorge Javier Vázquez a la pequeña pantalla tras el revuelo ocasionado con Aquí hay tomate. De pronto, y sin esperarlo, las audiencias convirtieron este espacio en uno de los más rentables de Telecinco.

De ahí que, después de años sin encontrar un programa que soportase el peso de la franja de tarde, la cadena decidió ubicar el formato en la franja de sobremesa bajo el nombre de Sálvame Diario y en el que, además de Supervivientes, también se hablaba de Operación Triunfo. Asimismo también se introdujeron contenidos de corazón que eran comentados, entre otros, por Belén Esteban, Kiko Hernández, Karmele Marchante, Lydia Lozano, Mila Ximénez y Rosa Benito.

El verdadero reality de Telecinco

Fue entonces cuando Telecinco encontró su bastión. Los colaboradores empezaron a convertirse en los protagonistas y sus historias eran las que realmente importaban a los espectadores. De simples mediadores o polemistas, los colaboradores pasaron a convertirse en participantes de reality. Y así, el público ha ido decidiendo quién se quedaba y quién se levantaba de la silla a través de su mando a distancia. Y los votos se han ganado dando juego y creando polémica.

Sálvame se ha encargado de enseñar a fondo la casa en la que viven los colaboradores. Hace años, el que se viese una cámara o un micro en pantalla, era un fallo. Ahora, sin embargo, es el verdadero espectáculo televisivo. El público ha aprendido cómo son los pasillos de Mediaset España, reconoce dónde se encuentra, sabría decir en qué lugar se cuelga cada cuadro, cada máquina de agua, cada despacho y cada camerino. Sálvame ha convertido Fuencarral en la segunda vivienda de los espectadores. Y a los colaboradores en su segunda familia. El roce hace el cariño.

'Sálvame' ha influido en la forma de hacer televisión de cualquier programa

El público ya no sólo conoce a los que están delante de las cámaras, los que siempre han sido los protagonistas absolutos del show televisivo. Ahora también conocen incluso a los directores del programa, puesto por el que han pasado nombres como el de Carlota Corredera, David Valldeperas o Raúl Prieto, quienes se han olvidado de su anonimato para entrar a formar parte del espectáculo.

Aunque han sido muchas las críticas que ha tenido que recibir el programa a lo largo de estos años, Sálvame ha sido influido en la forma de hacer televisión de cualquier programa. El espectador ya no acepta la frialdad y necesita que los que están dentro de la caja negra de su casa se conviertan en personajes familiares.

Debates deportivos como El chiringuito han aprendido a convertir a sus tertulianos en los protagonistas de la noticia. El debate político laSexta Noche ha convertido a líderes de periódicos en estrellas de la televisión. Zapeando bebe mucho de Sálvame, paseando entre cámaras después de haber encontrado a los colaboradores más afines con el público.

Y ni qué decir de Supervivientes, GH VIP o GH DÚO, formatos que han sufrido todos una gran 'salvamización' en sus contenidos, o de otros programas de la parrilla de Telecinco que han nacido a la sombra de Sálvame como Cazamariposas o Socialité.

Cantera de presentadores

Otras de las cualidades de Sálvame es que, a pesar de ser uno de los formatos de más éxito dentro de Telecinco, la Cúpula no ha dudado en darle la oportunidad de presentar a nuevos rostros que tendrían pocas posibilidades de tener un formato de televisión a sus espaldas. Y así, en los últimos años nos hemos encontrados con que Sálvame tiene casi más presentadores que colaboradores.

La primera oportunidad le llegó a Carlota Corredera, hasta entonces directora del programa. Y después le llegó el turno a David Valldeperas e incluso a Kiko Hernández, a quién también llegaron a confiarle Las bodas de Sálvame los fines de semana.

A todos ellos también se unieron Nuria Marín, la presentadora de Cazamariposas que el pasado verano se hizo cargo de las tardes del programa ante la ausencia de todos los demás presentadores; o María Patiño y Terelu Campos, quiénes se encargaron de la versión Deluxe .

Siempre jugando al límite

Pero en medio de todo éxito, las críticas también han llegado. Una de las más comunes ha sido, sin ninguna duda, el lenguaje grosero que utilizan algunos de sus colaboradores. Algo que rozaría el límite de lo legal y que ha hecho que se encuentren con numerosos problemas jurídicos a los largo de su vida en antena.

La fábrica de la tele ha sabido ingeniárselas para jugar en la línea que separa lo legal de lo ilegal

Pero el equipo de La fábrica de la tele ha sabido ingeniárselas para jugar en la línea entre lo legal y lo ilegal, hablando de temas que no podrían ser emitidos en horario de protección infantil reforzado, pero refiriéndose a ellos con sinónimos no demandables. Por ejemplo, hablar de locales de lucecitas y no de prostíbulos, de sustancia estupefaciente y no de cocaína, de agua con misterio y no de alcohol. Una estrategia que, a veces, no ha sido tenida en cuenta al 100%.

De hecho, hace ahora cuatro años, Competencia amenazó a Telecinco si no calificaba adecuadamente Sálvame. El programa decidió entonces cambiar radicalmente su estructura dividiendo el espacio en dosSálvame limón, que se emite de 16:00 a 17:00 horas, y Sálvame naranja, de 17:00 a 20:00 horas.

De 16:00 a 17:00 horas todavía no ha comenzado el horario de protección reforzada, por lo que el programa puede seguir manteniendo toda su esencia. A partir de esa hora, el programa tiene que atenerse a las normas que marca la ley, protegiendo al menor de cualquier contenido que le pueda dañar. Eso, si no quiere vérselas con el Gobierno.

Su apoyo a la Cultura

Pero, en medio de todas estas críticas, Sálvame también ha ayudado en más de una ocasión a acercar la cultura a sus espectadores. Y así nos hemos encontrado con que el programa ha subastado con fines benéficos 13 obras de maestros españoles encarnadas por los colaboradores y pintadas por el artista Antonio Decinti, una joven promesa de la pintura hiperrealista.

Asimismo, Sálvame también ha apoyado a la moda española celebrando hasta en dos ocasiones la Sálvame Fashion Week. En ella, diseñadores consagrados y noveles vistieron a los colaboradores del programa, que desfilaron con sus diseños.

Tambien celebró su Semana de la Moda haciendo que sus presentadores y colaboradores emularan varias de las instántaneas y portadas más memorables de conocidas revistas.

Desde hace ya algunos años, el programa también ha rendido homenaje a personajes históricos, libros o acontecimientos importantes, disfrazando a sus colaboradores. Y así hemos podido ver a Lydia Lozano homenajeando a El Principito o a David Bowie, a Belén Ro disfrazada de Cervantes para celebrar los 469 años de su nacimiento, o a Karmele Marchante disfrazada de Freud.

Además, Sálvame también presentó una acción muy especial en la que contó con la estrecha colaboración de uno de los referentes del diseño mundial, Javier Mariscal, que retrató en una galería a los protagonistas de Sálvame.

Años antes el programa también contó con la colaboración de Ouka Lelee para un gran retrato para conmemorar el quinto aniversario del programa. En ambos casos, el espacio hizo un repaso a las carreras de ambos artistas.

Por último, como ya analizamos hace unas semanas, el programa ha ayudado a llenar los teatros, no sólo promocionando las obras de Jorge Javier Vázquez y Paz Padilla, sino también musicales u obras de teatros.