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OPINIÓN

El look y antilook de la semana: la gira televisiva de Cate Blanchett

Rocío Ponce
@rponcedominguez
11.10.2015 | 05:00

Esta semana no es un look el que me ha enamorado: ha sido una prenda. Una de esas piezas a las que no puedes dejar de mirar mientras alguien la lleva puesta. La portadora ha sido Cate Blanchett y el momento, su visita al programa de Jimmy Kimmel. La prenda de la que hablamos es un jersey de pedrería de Alexander McQueen que pertenece a la colección Resort primavera-verano 2016.

El estilismo de la actriz para el show televisivo fue mucho menos red carpet que el de la imagen. No se arriesgó y combinó el jersey-joya con un pantalón negro (tampoco es que necesite mucho más para ser el protagonista). Yo hubiera preferido guardarme el modelito con la falda de transparencias para una alfombra roja. Habría dejado al personal sin palabras con ese diseño alucinante de la firma británica.

Me pregunto si esta moda del DIY conseguirá que un jersey normal y corriente de Zara acabe pareciéndose al de Cate Blanchett después de buscar en las cajas de bisutería de mi abuela, mi madre y mis tías. Quién sabe. Todo es probar, aunque me temo lo peor.

Es habitual que fotografíen a los invitados al programa a su llegada a los estudios. Muchos llegan con el look que llevarán luego durante la entrevista y otros se cambian. En el caso de Cate, mujer percha-anuncio perfecta para grandes marcas, pudimos ver dos looks de alta costura. Con uno se lleva el premio a la mejor de la semana y con el otro el de la peor. Un poco como el año en el que Sandra Bullock se llevó el Oscar y el Razzie.

El que utilizó para una previa visita a otra de las grandes de las entrevista televisiva, Ellen Degeneres, pese a ser un traje de chaqueta fucsia monocromático de Edun (hasta aquí todo muy interesante), el rollo boyfriend deja de ser fashion-boyfriend cuando te queda grande y de chic pasa a parecer un pijama.

Este patinazo estilístico nos gusta porque la devuelve a la tierra y la hace un poquito imperfecta. Pero luego iremos al cine a verla y todo volverá al principio. Ella en la gran pantalla y sus dos Oscars en la vitrina. Ah, y un estilista con todas las marcas del mundo peleándose por vestirla.