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OPINIÓN

El universo se puso de acuerdo para aplastar a Fran Nicolás en 'GH VIP'

Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
21.01.2016 | 05:00

Lo del pequeño Nicolás tiene nombre propio: mala suerte. Y mira que el niño se ha emperrado en iniciar una estrategia desde que puso el pie en Guadalix de la Sierra. El político prodigio era el gran bombazo de la edición y si los pronósticos se cumplen se puede convertir en un gas mal cruzado. Todo, por el universo.

No lo ha tan hecho mal el pequeño Nicolás durante sus primeras dos semanas de convivencia. Ha generado vídeos a pesar de que GH VIP se haya emperrado en parecer más un documental sobre la familia Matamoros que ser un reality de convivencia. Ha tenido que relucir frente a las fiestas de Carlos Lozano o esa Antoñita la fantástica llamada Carmen López.

Fran Nicolás ha dado juego. Pero, como todo en el azar, a veces se gana y a veces se pierde. Decidió aliarse con los protagonistas de la secuela de Dos tontos muy tontos y las cuentas nunca cuadraron. Nicolás no pudo disimular que estaba manipulando a dos chicos que poco tenían que decir más allá de un “sí, domina”. Se le notó tanto que la casa se le vino encima en el último momento, justo antes de empezar las nominaciones.

El primer golpe de timón fue el hecho de que sólo la mitad de la casa pudiese nominar. Una mitad que ni nominó a Carlos Lozano como estaba previsto. Fran Nicolás no obtuvo muchos puntos, pero la salvación de Alejandro a Javier Tudela le subió a la lista de nominados por apenas un punto. Más mala suerte. 

El golpe definitivo ocurrió el viernes pasado. No era él y sí Carmen López la que tenía que tener preparadas las maletas para este jueves. Pero la política decidió hacerlas antes de tiempo y se fue el viernes de la casa. Otro giro de timón. Con esta salida, todos los ojos han caído sobre Fran Nicolás.

GH VIP vuelve a estar entre la espada y la pared. A un lado, la salida de Fran Nicolás supone la pérdida de un gran personaje dentro de la casa. Por otro lado, claramente ha sido demasiado descarado a la hora de guiar a sus compañeros y merecería la expulsión si no estuviésemos ante un claro caso de ‘síndrome del nido vacío’. Sí, porque ese Campanario llamado Gran Hermano se queda sin su cigüeña. Y esta daba huevos de oro. Maldito caos cósmico.