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CRÍTICA

Buenafuente no quiere ser Jordi Évole aunque lo parezca

'Late Motiv'' se transforma por una noche para emitir un especial desde Manchester.

Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
29.03.2017 | 09:00

Andreu Buenafuente vuelve a salir a la calle. Después de la buena acogida que tuvo su reportaje en Lesbos, el conductor de Late Motiv se ha llevado a su equipo hasta Manchester para contar la historia de aquellos jóvenes que tuvieron que migrar para encontrar un futuro laboral fuera de nuestras fronteras. Bajo el subtítulo Volveremos, Late Motiv deja de ser Late Motiv para convertirse en una cosa bien distinta.

Ha sido la primera presentación del FesTVal de Televisión de Primavera, en este 2017 con capital en Burgos. Y allí es donde hemos podido ver este especial que se emite este mismo jueves 30 de marzo en el horario habitual de Late Motiv en #0.

El programa, reportajeado, tiene el sello de El Terrat por los cuatro costados. Recordemos que esta es la productora que hasta hace muy poco estaban detrás de Salvados. Por eso no son nuevos a la hora de crear este tipo de contenido. Buenafuente se pone algo más serio de lo habitual, aunque no pierde su tono picantón durante todo el reportaje.

Con una hora de duración, se trata de una de las producciones y cuidadas de la cadena en este primer año de vida. Buenafuente no quiere ser Jordi Évole, pero el tono del reportaje invita a la comparación entre ambos catalanes que hasta hace muy poco eran compañeros de productora. Late Motiv no pierde su habitual tono humorístico a pesar de tratarse de un tema serio, cayendo hacia el lado de la ironía y alejándose del drama.

Late Motiv es un programa que se basa en los detalles. Y aunque este sea un programa totalmente distinto al que se emite de lunes a jueves el resto del año, se nota que es el mismo equipo el que está detrás de la producción. Pósters que complementan el ambiente, fondos en movimiento o una mesa llena de comida y bebida que conceden un ambiente desenfadado a las entrevistas que va haciendo Buenafuente.

El programa se ha grabado en apenas tres horas de tiempo en el mítico bar Night & Day. Montado cronológicamente, trata de ofrecerle al espectador el experimento que realizaron en la ciudad inglesa sin apenas edición, para mostrar la verdad de los testimonios sin caer en las declaraciones picadas. Andreu no busca titulares ni quiere aparecer al día siguiente en los periódicos. Sólo quiere disfrutar de la historia que le están contando.

Tendiendo a la comparación de este especial con otros formatos de idéntico corte reportajeado, lo que le ha faltado a este Late Motiv es variar sus localizaciones. Tendiendo a realizar las entrevistas siempre en el mismo sitio se produce una desconexión inevitable cuando no encontramos con el cuarto turno de testimonios. Una situación que se podría haber evitado cambiando de ambiente.

Late Motiv quiere que se le siga reconociendo como Late Motiv por mucho que no lo sea. Por eso se llevan a David Broncano hasta Manchester para hacer un vídeo de los suyos que rompe por completo con el dramatismo que podría estar suscitando el relato. Ironía pura, le concede al reportaje el sello del programa de Buenafuente que vemos el resto del año, dándole su marca de identidad y firmando sobre lo filmado.

El programa no intenta dar lecciones de ningún tipo ni abrirle los ojos al mundo .Este Late Motiv muestra una realidad que no con ninguna pretensión. La tesis se la encuentra el espectador una vez se produce el fundido a negro al final programa sabiendo que el equipo del late night no se desplazó con ninguna moraleja previa que cualquier testimonio les podría haber roto por el camino.