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ENTREVISTA

Los 'chicos' del cable: la masculinidad se echa a un lado en Netflix

Hablamos con los protagonistas masculinos de la serie 'Las chicas del cable'.

Yon González y Martiño Rivas en 'Las chicas del cable'.
Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
13.04.2017 | 09:00

Aunque son ellas las que llevan el timón del barco, ellos también tendrán su peso en la serie. El próximo 28 de abril se estrena a nivel mundial la primera serie con acento español en Netflix: Las chicas del cable. La serie tiene movimientos femeninos, pero también cuenta con un plantel importante de actores masculinos que ha sabido quedarse en un segundo plano por una vez.

En un mundo en el que las series están casi siempre protagonizadas por hombres o por mujeres que dependen de los movimientos de los hombres, Las chicas del cable intenta darle todo el peso argumental a ellas más allá de lo que su compañero o amigo decida. Por eso ellos permanecen un paso atrás en toda la promoción de la serie.

Pero pocos dicen que no a la proyección internacional que el primer proyecto de Netflix en España concede. Producida por Bambú Producciones, la serie cuenta la historia de un grupo de cuatro mujeres que se inicia en el mundo laboral como telefonistas en la mayor empresa telefónica española. En BLUPER hablamos con Yon González, Sergio Mur, Nico Ramos y Borja Luna para que nos cuenten su punto de vista masculino de la serie. 

Todos sois chico que habéis hecho personajes muy jóvenes en televisión. ¿Cuándo se produce el cambio para poder entrevistar a personajes más maduros?

Yon: Los años pasan para todos. Ya estoy en los 30. Hay que decir que estamos hablando de los años 20 y los hombres tomaban el poder mucho más pronto. 

Nico: En los años 20 la media de edad era bastante diferente. Un chico de 30 años en los años 20 era un tipo muy adulto, con una familia y un trabajo formado. La media no era la misma que ahora. 

¿Qué supone para vosotros trabajar para Netflix?

Yon: Es el mejor escaparate para que vean nuestro trabajo. Entre HBO y Netflix llegamos a muchos más países. Es verdad que Antena 3 ha hecho series nacionales que después se han vendido fuera pero ahora llegaremos a 190 países. Por lo menos haces que la gente sepa que existes. A alguno de ellos le gustarás y se extenderá tu trabajo. 

Sergio: Estás contando una historia que tiene un público potencial de 86 millones de personas. 

Yon: Pero cuando trabajas no lo tienes en mente…

Nico: No lo piensas. Cuando trabajas siempre intentas hacerlo lo mejor posible. Después es una maravilla ver la repercusión y el público al que llegas. Es una suerte formar parte de la primera serie española que se va a ver en Netflix y en tantos sitios. 

Borja: Es un concepto diferente. Es una forma de hacer televisión diferente. No estamos haciendo una serie para que compita con Antena 3. Esto es una nueva forma. Es una plataforma que puedes ver a la hora que quieras. Es un concepto ajeno a nosotros y que al que interesa es a Netflix.

¿Era importante esta proyección internacional para vosotros más allá del guión?

Nico: Mi objetivo es trabajar.

Borja: Mi objetivo es poder ganarme la vida de esto. Y si además son proyectos que te gusten y te interesen, mejor todavía. Algunas veces lo verán dos personas y otras veces 100. Lo que quiero es hacerlo lo mejor posible y disfrutar de ello. Nada más. 

Yon: Sí, para para sí. Era la primera producción que hacía Netflix en España y este era importante por esa proyección. Tengo, además, una muy buena relación con Bambú. Para mí lo más importante es contar buenas historias. ¿Qué pasa con Netflix? Que cuando se extiendo a todo el mundo va a haber más cosas. Algunos serán una puta basura pero otros serán una maravilla. Abrir el campo a ese nivel es importante. En España las cadenas no permiten hacer productos como las productoras quieren. Hay muchas normas. No puedes hacer un Breaking Bad o un Black Mirror porque aquí no van a funcionar. Y te dejas una pasta de dinero para que no las vea nadie. No tiene sentido. Aspirar a otra cosa es con esta plataforma. 

¿Las generalistas en abierto van a tener que cambiar su manera de hacer ficción con la llegada de estas plataformas?

Yon: Poco a poco, sobre todo cuando las generaciones vayan pasando. Ahora son las señoras las que mantienen este tipo de producciones. Cuando evolucione y ya no estén y los jóvenes tengamos otra edad, por cojones va a ir cambiando. Son generaciones que tienen otras mentalidades. 

Hasta ahora las series de televisión tenían que contentar a toda clase de públicos…

Nico: Claro, es que son dos plataformas diferentes. Se llama canal generalista por algo. No puedes hacer el mismo producto porque no es el mismo público. No sé si cambiará o no, pero lo que está claro es que son dos plataformas diferentes. Una cosa es una plataforma en la que tú pagas por lo que quieres ver y otra es una cadena en la que se busca contentar a todos. 

El mundo de la interpretación es más complicado para las actrices que para los actores

¿Cómo veis vosotros, como hombres, la evolución de las mujeres en la ficción española?

Yon: Me parece maravilloso que cada vez tengan más protagonismo. El mundo de la interpretación es complicado para las actrices más que para los actores. En general las mujeres hacían de hijas o de madres. Hay una parte intermedia en la que se quedan vendidas durante mucho tiempo. Lo sé por compañeras. Espero que sea positivo para ellas que cada vez se apueste más por personajes femeninos.

Sergio Mur: Cada vez hay más historias protagonizadas por mujeres.

Borja: Y contadas por ellas. 

Sergio Mur: Si miras el Originals de Netflix ves muchas series con historias de mujeres. Se me escapa, pero habrá estudios que avalen esto y que demuestren que hay un interés creciente de la mujer que demanda una televisión de calidad protagonizada por mujeres, no sólo de mujeres que acompañan al hombre. Quieren historias contadas por ellas. He estado trabajando varios años fuera y he trabajado en México. Ellos tienen una historia de la telenovela, donde el personaje principal es la mujer. Hay un público potencial femenino que reclama una historia en la que identificarse como mujer. La prota es ella. En Las chicas del cable la cámara se sitúa en el punto de vista de ella. Estamos contando una historia de cómo esas cuatro chicas viven. Esa es la apuesta de Las chicas del cable

Nico: Lo siguen teniendo muy difícil. Ya no es sólo la televisión. El mundo en general sigue siendo bastante machista. Han conseguido cosas, pero hay mucho por conseguir. No sólo es ser protagonista, sino que sean historias de mujeres que no dependan de hombres. Para mí ese es el camino que tiene que pasar. Pero todavía lo siguen teniendo difícil.

Contáis una época muy machista como habéis dicho. ¿Cómo habéis tratado el tema de la violencia de género de aquellos años?

Sergio Mur: Mi personaje ejerce violencia de género. Para mí está siendo muy difícil en ese sentido. Me ha hecho ponerme en un sitio que no me había tenido que poner nunca. Si me está siendo duro por momentos como actor. Estoy disfrutando mucho pero te hace conectar con algunas cosas. Es complicado porque no sólo hay violencia física, sino cómo tratas a tu mujer. Hay una trama que gira en torno a una cuenta bancaria y al hecho de que ella no tiene derecho a tener una cuenta a pesar de trabajar. Su sueldo va a mi cuenta. Me pareció muy interesante. 

Es una época en la que no existía la palabra machismo

¿Molestaba tener al lado a una mujer trabajadora?

Nico: Es una época en la que no existía la palabra machismo. Era como funcionaba el mundo. En una escena cotidiana hay machismo pero no lo tienes que tratar como tal. A ti a lo mejor te chirría una escena tan simple como que el hombre dirija pero era algo normal. Mi personaje es más sensible en ese aspecto y que trata de no imponer pero es de la época que es. Hoy en día no sería machista, pero no creo que le gustara que su chica se fuese a tomar un café con un amigo. Le parecería que es una cosa que una mujer no puede hacer. Aunque tu personaje no esté contando la historia del machismo hay determinadas cosas que eran así en esa época y tienes que tenerlas claras. 

Yon: Por mucho que sean mujeres trabajadoras seguía siendo un mundo de hombres. 

Sergio Mur: Mi personaje no entiende que su mujer quiera conciliar el trabajo con la vida familiar. No entiende que prefiera irse a trabajar a quedarse en casa cuidando a su hija. No lo entiende hasta el punto de que no es capaz de entenderlo y lo califica como una persona no decente. 

¿Sois consumidores de Netflix? ¿Qué tipo de series consumís?

Sergio Mur: Las chicas del cable

Yon González: Black Mirror.

Nico: Yo soy muy de House of Cards, Narcos y Stranger Things.

Borja: Love. 

Los personajes masculinos de la serie

Sergio Mur es Mario

“Es un hombre casa con una de las chicas del cable y padre de una hija de cuatro años. El personaje representa a un hombre de su época y contamos la historia de un matrimonio en 1929. Hablamos sobre los derechos de la mujer, la sensibilidad que tenían, la necesidad de emanciparse de la protección masculina y de cómo el hombre siente eso como una agresión. En España está habiendo un repunte de todo lo machista y la serie se hace eco de esa situación. Es una serie feminista como concepto”.

Yon González es Francisco

“Soy el director de la compañía. Es un tipo estirado que viene de pueblo. Es muy pasional y entregado al amor. Después de 10 años se convierte en un tipo recto y cerebral. La serie gira en torno al amor, a la amistad y a los valores. Y los celos también”. 

Borja Luna es Miguel

“Es el contrapunto a cómo afrontar una relación respecto a la de Miguel con Carlota. Es una visión muy moderna planteando nuevas fórmulas. Querer ser libre dentro de la pareja. Es una búsqueda interesante y muy contemporánea. Soy ingeniero dentro de la industria de la telefonía y estoy desarrollando unas máquinas para abaratar costes y que sería el fin de las telefonistas. Ahí entra en conflicto su gran amor con su gran pasión, su trabajo”. 

Nico Romero es Pablo

“Es un chico de pueblo, de provincia que viene a la ciudad con las ideas claras. Va a ser uno de los contables de la empresa y tiene toda su vida hecha en el pueblo y viene a la capital a hacer dinero. Es un chico tímido y no tiene mucha experiencia. Ha tenido la misma pareja toda su vida y no tiene mucha experiencia social. Todo esto le sobrepasa un poco. Es un poco cuadriculado en ese sentido. Aquí encontrará a una persona parecida a él que también viene del pueblo. Son un poco niños en cuanto a relaciones de amor. No tienen una estrategia. Son personas muy puras y no saben manipular sus propios sentimientos”.