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En Netflix no es oro todo lo que reluce

Orange is the New Black
Jose Álvarez
@josealvarezc
20.10.2015 | 06:00

Ahora que Netflix está intentando expandir su dominio mediático y ha abierto mercado en países como Francia, Alemania y España en no demasiado tiempo, mucha gente se pregunta el porqué de la importancia de este operador a nivel mundial.

La marca se ha expandido por todo el planeta gracias a sus series de producción original, pero pocos son aún los países que han podido disfrutar de esta plataforma. En todo mundo, siguen aflorando multitud de plataformas de vídeo bajo demanda cuyas diferencias no son tan grandes. ¿Es tanta la diferencia que saca Netflix a la competencia?

Uno de los puntos que más se destaca sobre Netflix es la gran oferta que ofrece al consumidor. El catálogo es realmente amplio, tanto en películas como en series, pero sufre los mismos problemas de derechos con los que se encuentran otras plataformas. 

Netflix no cuenta cuenta con series como 'Juego de tronos' en Estados Unidos por falta de acuerdo con HBO

Sin ir más lejos, una de las cadenas de cable estadounidense más importantes, HBO, tiene su propia plataforma de vídeo bajo demanda, por lo que no ha accedido a vender derechos de sus series a Netflix. De esta manera, la plataforma no cuenta con ficciones como Juego de tronos, True Detective o True Blood.

Tampoco en el catálogo de Netflix se encuentran muchas series de otra de las grandes del cable, Showtime. Aunque no son tan restrictivos como HBO, algunos de sus productos más importantes no han llegado a ver la luz en la plataforma de vídeo bajo demanda. Tal es el caso de Homeland, que aunque en algunos países sí está disponible, en Estados Unidos sigue aún pendiente de incluir en el catálogo.

Tan solo temporadas completas

Una de las características de Netflix es que no se emiten capítulos de series en emisión. La plataforma compra los capítulos por temporadas, por lo que hasta que no están completas no acceden a su compra. En España, hay plataformas que sí tienen superada esta característica y emiten también los capítulos más recientes.

Dependiendo de la distribuidora, de la plataforma o de la serie en concreto, algunas solo tienen el capítulo semanal a disposición del cliente y otras permiten que se vayan acumulando hasta completar la temporada. En España, gracias a los acuerdos con cadenas temáticas de pago, se puede acceder a estos servicios en algunas marcas como Yomvi, Total Channel o Wuaki.

Contenido original, la gran diferencia

Vistos los servicios ofrecidos, la diferencia no parece tan grande con el resto de plataformas. Buena calidad de vídeo y audio y precio asequible son características que también cumplen otros soportes digitales. ¿Dónde está entonces la gran diferencia de Netflix con respecto a la competencia?

La respuesta es clara: el contenido original. Hace tres años, Netflix decidió competir cara a cara con las cadenas de televisión produciendo sus propias series, y no le ha ido nada mal en esta aventura. La marca se ha convertido en una de las más potentes del mercado como productor, no tanto como plataforma de vídeo bajo demanda, y lo ha hecho en un tiempo récord.

En este tiempo, han nacido series con tanto recorrido como House of Cards u Orange is the New Black, además de recuperar otras como The Killing o Arrested Development. También han apostado más recientemente por esta línea con Daredevil, Sense 8 (que cuenta con la participación del español Miguel Ángel Silvestre), Narcos o Marco Polo.

¿Una diferencia suficiente para el mercado internacional?

Pero esta circunstancia resulta irrelevante fuera de Estados Unidos. Los derechos de estas series los tiene vendidos a otras cadenas o plataformas, por lo que Netflix se está encontrando en muchos casos sin sus series más emblemáticas cuando desembarca en nuevos países.

Tal es el caso de España, uno de los países donde acaba de desembarcar. Orange is the New Black o House of Cards, las dos joyas de la corona, pertenecen a Canal+ Series y se han quedado fuera de su catálogo.

Así las cosas, parece que Netflix tiene complicado repetir el éxito cosechado en Estados Unidos en el resto del planeta. Lo conseguido allí se está intentando extrapolar con los mismos servicios -Francia tendrá su propia serie original producida por esta plataforma- pero la competencia no se va a amilanar y va a luchar con unas armas que no son tan distintas.