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REPORTAJE

El feminismo a través de ‘Las chicas del cable’

Nos colamos en el rodaje de la primera serie de Netlfix que se producirá en España y hablamos con las protagonistas.

Daniel Jabonero
@DanielGJabonero
09.03.2017 | 09:00

Netflix quiere nuevos espectadores en España. Y para ello no hay mejor forma que producir una serie con sello español, rostros españoles y que cuente una historia adaptada a los gustos del país. De la necesidad y de la picardía nace Las chicas del cable. Producida por Bambú Producciones es la primera serie española del gigante del vídeo bajo demanda. En BLUPER nos hemos colado en el rodaje de la serie y hemos hablado con sus protagonistas. 

Nada más entrar en el plató de Las chicas del cable se respira un aire diferente al de cualquier serie afincada en España. La serie cuenta la historia de las jóvenes que servían de nexo entre las personas que querían comunicarse a distancia. Con sede en la localidad madrileña de Villaviciosa de Odón, donde Bambú ya ha rodado series como Gran Hotel, los escenarios de esta serie son poco equiparables a los de cualquier serie española. 

Mientras en el resto de series los platós rompen cualquier magia que otorga la pequeña pantalla, el escenario de Las chicas del cable contagia cuando se pisan sus tablas. Aquí hay muy pocos recovecos de mentira. Han construido el interior del edificio de Telefónica a lo grande, dándole a la serie la posibilidad de hacer escenas de largo recorrido. Aquí las puertas no dan a habitaciones vacías, sino a estancias totalmente decoradas. 

Allí, en ese gran hall donde Netflix recibirá a sus nuevos espectadores, las protagonistas de Las chicas del cable esperan impacientes las primeras preguntas sobre su nuevo proyecto de ficción. Cuando hablamos con ellas estaban a pocos días de terminar el rodaje de los ocho primeros capítulos de la serie. Es la primera vez que se enfrentan a la prensa para hablar sobre esta serie, un guión que las lanzará inmediatamente al mercado internacional.

Ha sido un rodaje muy intenso. Hemos comprimido ocho capítulos en relativamente poco tiempo y hemos estado aquí casi a tiempo completo. Tenemos mucha ilusión. Me considero muy afortunada por haber coincidido con toda esta gente en este proyecto. Sólo por eso merece la pena”, cuenta Blanca Suárez. Ella llevará el peso del protagonismo sobre su cabeza, siendo la líder de este grupo de mujeres que luchan por su independencia en un mundo dominado por los hombres. 

Suárez estará acompañada por Ana Fernández (Los protegidos), Maggie Civantos (Vis a vis) y Nadia de Santiago (Amar es para siempre) en la sala de cableado. Su jefa será el personaje interpretado por Ana Polvorosa (Aída). No deja de ser una historia de cuatro chicas que desarrollan una amistad, pero donde se habla del punto de vista del feminismo desde cuatro puntos de vista distintos. 

Así son los personajes de 'Las chicas del cable'

Sara (Polvorosa) es la jefa de las chicas. Aunque es dura en sus funciones, es una gran feminista que lucha por los derechos de las mujeres. De hecho, acude a charlas y da cursos para poder situar a las mujeres a la altura de los hombres en el sector empresarial. “La lucha por los derechos de la mujer es lo que más me atrajo de este personaje”, dice la actriz. 

Marga (De Santiago) viene de un pequeño pueblo donde la educación es mucho más conservadora. “Es una chica que nunca ha salido. Todo es nuevo y todo es diferente. Se tiene que amoldar a la ciudad y le cuesta. Es muy abierta a todo”, comenta Nadie sobre el papel que interpretará en la serie.

“Hay que tener cuidado sobre cuánto ficcionamos los personajes. Hemos tenido que tomar decisiones sobre cuántos puntos de actualidad tomar”, dice Blanca Suárez. Su personaje se llama Lidia y es una de las cuatro chicas del cable que se incorpora a la compañía en el primer capítulo. “Es un personaje con muchos secretos y las primeras personas que no saben nada de su pasado son sus propias compañeras. No tiene familia y ha estado sola casi toda su vida. Va a parar a esta compañía por casualidad y de repente se topa con una bofetada de su pasado bastante importante”, declara la actriz sobre su personaje. 

Ana Fernández será Carlota. “Si me comparasen con un animal sería una ardilla”, dice. Es el personaje más rompedor, muy irónico y que se ríe de todo. “Siempre estoy con una sonrisa y tengo unos andares muy modernos, más sexy. Marco la diferencia e intento avanzar y buscar mi libertad”, comenta. Interpretará a una lesbiana que tiene que vivir su historia en secreto su historia.

Por último, Ángeles (Civantos) es la más veterana de la compañía. Ella está casada, tiene su hija y dará vida al personaje más conservador. Sin embargo, será la que más avance durante esta temporada cuando intente desprenderse del miedo que le produce su propio marido. “Es una mujer muy de la época pero está llena de libertad por dentro. Hoy en día sigue pasando y estos personajes existen”, declara la que fuera protagonista de Vis a Vis. 

Trabajando para Netflix

“No somos muy conscientes de lo que estamos haciendo”, comenta Ana Fernández. Ellas saben que están trabajando para un gigante de la ficción que pondrá su nombre en carteles por todo el mundo. Sin embargo, a la hora de enfrentarse delante de una cámara lo hacen como les han enseñado en todos estos años de carrera. Ahí no notan la diferencia. 

Estamos dentro de una revolución dentro de la televisión tal y como hace unos años vivimos el paso a la televisión a color

“Entras en la dinámica de rodaje y piensas que vas a hacer una serie semanal para una cadena de aquí, que irán saliendo los capítulos e iremos viendo la audiencia. Pero es que esto es otro concepto completamente diferente. Estamos dentro de una revolución dentro de la televisión tal y como hace unos años vivimos el paso a la televisión a color. Hasta que no salga no lo vamos a ver y no vamos a ver cómo repercute a nuestras carreras”, declara Fernández. “Hasta ahora no tenemos ningún referente en España en el que fijarnos”, dice Civantos. 

“Para todas nosotras es nuevo trabajar en una plataforma como Netflix porque ya no es hacer la prensa a la que estamos acostumbradas a nivel nacional. De repente se nos plantea que esta plataforma se exprese a nivel mundial y la promoción no es la misma”, argumenta Blanca Suárez. 

El feminismo en la televisión

“Las chicas del cable es una serie protagonizada por mujeres, pero que no es sólo para las mujeres”. Es una idea que repiten varios miembros del equipo para hablar de la ficción. Y es que los papeles femeninos cada vez tienen más fuerza en la pequeña pantalla. Este nuevo proyecto de Netflix pone el acento una vez más en que las mujeres son grandes consumidoras de ficción y que se han cansado de ver cómo siempre quedaban a la sombra de los hombres. 

No hay cine de acción para mujeres. ¿Por qué? Hay un campo muy interesante por descubrir

“Ahora está empezando a asomar esta tendencia, pero falta mucho camino por recorrer”, declara Polvorosa. “En cine queda mucho. No hay cine de acción para mujeres. ¿Por qué? Hay un campo muy interesante por descubrir. Las mujeres podemos ser fuertes y débiles. En esta serie se refleja con estas cinco historias el poder de lo pequeño y de lo más grande”, lucha por decir Maggie Civantos. “No hay mujeres interesantes. Siempre están supeditadas a los hombres”, recalca la actriz.

“Hace falta que haya personas que pongan el dinero sobre la mesa y que apuesten por poner a una mujer fuerte como protagonista. La gente que realmente tiene el poder no apuestan. Se piensan que las mujeres queremos ver una cosa determinada e infravaloramos al espectador. Hay productores, incluso mujeres, que piensan que estamos años atrás y el espectador va evolucionando también”, comenta Maggie Civantos. 

“Los hombres en esta serie son los complementos de ellas”, dice Ana Fernández. “Es como Sexo en Nueva York: cuatro tías con hombres que son como accesorios que aparecen y desaparecen. Eso está muy bien. Se va a haber a hombres mucho más débiles incluso en esta época. Se les va a ver el plumero”, declara la actriz. 

En EEUU se ha abierto el debate sobre la diferencia salarial que existe entre los hombres y las mujeres. Las españolas, sin embargo, prefieren ser cautas sobre este tema. “Lo que cobramos no es algo que hablamos entre nosotras”, comenta Suárez. “No sé muy bien cuál es la problemática en EEUU. Me da la sensación de que cada uno cobra en función de su momento. Es así, de justo y de injusto al mismo tiempo”, declara la actriz protagonista.