Cabeceras especiales

Cabecera

OPINIÓN

Gloria Camila, Kiko y Leticia muestran su peor cara en 'Supervivientes'

Janet regresó a la isla tras el abandono de Bibi y Paola deja de ser zombi.

Miguel Frigenti
@miguelfrigenti
17.05.2017 | 10:19

El abandono de Bibi le ha servido a Janet para regresar al concurso, aunque estará en la cuerda floja permanentemente al ser la nueva zombi. Janet deberá convencer a la audiencia semana a semana, pues serán los espectadores los que decidirán cada jueves si sigue o no en el concurso. Me alegro de que Janet cuente con esta nueva oportunidad, aunque algo agridulce. La verdad es que Janet no debió salir el pasado jueves frente a un concursante como Iván, que ahora se dedica a hacer trampas en las pruebas de recompensa. La actitud de la religiosa es la que deberían adoptar todos los concursantes de esta aventura independientemente de su estado de ánimo en circunstancias puntuales.

Janet está demostrando que a pesar de su personaje o de su imagen preconcebida, también es capaz de estar a la atura de lo que se requiere. No está haciendo daño a ninguno de sus compañeros ni ha caído en la falta de respeto gratuita. Piensa en las nominaciones disfrutar de la isla no está reído con hacer estrategia, de hecho, es fundamental tener recursos de ese tipo para sobrevivir en un concurso que está condicionado por unas nominaciones semanales. Ella no huye del conflicto, pero tampoco lo fomenta a la desesperada. Sabe manejar los tiempos y centra su juego en la parte más importante del mismo: la supervivencia. Si la audiencia es justa el próximo jueves, Janet despedirá a Iván o a Raquel desde el palafito, pues solo faltaría que volviera a ser expulsada después de la gran lección que ha dado, y más si tenemos en cuenta los amagos de abandono del viceverso y los deseos de Raquel de querer ser expulsada a toda costa.

La más beneficiada del abandono voluntario de Bibi ha sido Paola. Ella ha dejado de ser zombi y se ha convertido de nuevo en concursante. Con la italiana ocurre algo similar. Su manera de ser, desenfadada y excesivamente alegre contrasta con el rostro de Raquel y la negatividad de Iván. Se agradece que haya concursantes así, espontáneos y con ilusión por seguir en el juego. Supongo que las peleas no tardarán en llegar, sobre todo si hacemos caso al primer paso de Paola por la isla cuando vivía con su equipo. No obstante, es justo admitir que la imagen de la ex zombi ha salido bastante reforzada de su aislamiento. Si la nominación que condujo a esta concursante a la zona muerta hace ya unas semanas se repitiera en este momento, dudo mucho que tuviera tan pocos votos para ser salvada en esta ocasión.

Mientras se producía el baile entre expulsada y zombi, en la isla se forjaban nuevas alianzas. La que más ha llamado la atención a los concursantes ha sido la de Alba Carrillo y Laura Matamoros. Han pasado de odiarse a estar juntas durante casi todo el día, algo que no le ha sentado muy bien a Leticia Sabater. Reconozco que me hace gracia este acercamiento, a decir verdad, no les sacaba de nada estar tirándose de los pelos cada por tres y mucho menos decirse cosas hirientes sin ningún motivo. Debe andarse con cuidado Leticia, pues su afán de protagonismo puede no dejarla en muy buen lugar, y es que se notan demasiado sus ganas de plano. No contenta con formar parte de los conflictos más importantes, va y se mete entre Alba y Laura cuestionando su acercamiento.

En realidad, se está formando un nuevo grupo entre Gloria, Leticia y Kiko. A los tres les gusta hacer trajes y no dejan a títere con cabeza. No se ayudan entre ellos, pues están sacando a pasear su peor cara. Justo lo contrario pasa con Juan Miguel y con Laura Matamoros. Debería la hija del colaborador estar cerca del peluquero. Desde que están unidos, hemos conocido a una Laura que es capaz de sustituir la cara de asco por una sonrisa, y eso siempre es bueno.