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FICHAJE

Luis Merlo ficha por la novena temporada de 'La que se avecina'

Redacción
@Bluper
06.10.2015 | 11:26

Miembro de la tercera generación de una emblemática familia de actores, Luis Merlo (Calígula, El Internado), intérprete muy vinculado al teatro y a la televisión, se unirá al equipo artístico de la novena temporada de La que se avecina, actualmente en grabación, para ponerse en la piel de un músico profesional que, tras su ruptura matrimonial, acudirá asiduamente a la consulta de Judith como paciente.

La incorporación del aclamado actor madrileño se enmarca dentro de las principales novedades de la nueva entrega de capítulos de la comedia, entre las que también destaca la integración de Paz Padilla en la papel de Chusa; Ernesto Sevilla como Teodoro, el hermano de Amador; Víctor Palmero, dando vida a Alba, el hijo transexual de los Recio; e Isabel Ordaz como Araceli, la exmujer de Enrique Pastor.

Tras ocho temporadas de éxito en Telecinco, La que se avecina, ficción creada por Alberto y Laura Caballero y Daniel Dorador, se ha convertido en un fenómeno televisivo, tal y como demuestran los 4.007.000 espectadores (23,7% de share) que congregó en la pasada temporada y el extraordinario seguimiento del que es objeto en redes sociales, con más de 1,9 millones de seguidores en sus cuentas oficiales de Twitter y Facebook.

Así será Bruno Quiroga, su personaje

Un virtuoso pianista tratará de acaparar la atención de Judith en la nueva temporada de La que se avecina. Incontables éxitos, numerosos reconocimientos y la armonía sentimental con su pareja han jalonado durante años la vida personal y profesional de Bruno Quiroga, un brillante concertista de piano que se enfrenta al mayor revés de su vida cuando su esposa decide poner fin a su matrimonio.

Tras la separación, el consumado pianista, profundamente deprimido, acudirá a la consulta de la reputada psicóloga Judith Becker en busca de ayuda. Compartir con alguien sus principales inquietudes y encontrar las claves para retomar las riendas de su vida serán los principales motivos que llevarán al músico a recalar en Mirador de Montepinar.

Sumamente inseguro, neurótico e inestable, Bruno acudirá con frecuencia a terapia con Judith, hacia la que desarrollará un claro síndrome de dependencia. La enfermiza y persistente búsqueda de atención de su paciente creará un problema añadido a la terapeuta que, una vez más, se situará en el punto de mira de los comentarios de los habitantes del complejo residencial.