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ANÁLISIS

La relación de amor y odio de Mediaset España con Jesús Cintora

El presentador regresa este martes a Cuatro para presentar 'La línea roja'.

El periodista Jesús Cintora.
El periodista Jesús Cintora.
Juan M. Fdez
@juanmafdez
26.09.2017 | 13:21

La noticia la publicaba este portal en exclusiva en marzo de 2015: Mediaset España destituía a Jesús Cintora al frente de Las Mañanas de Cuatro por presiones políticas. Fuentes oficiales a la cadena aseguraban entonces que la razón por la que habían tomado esta decisión era que preferían separar la información y la opinión, optando por un presentador que no se involucrara.

Mediaset aclaró que no quería un presentador que mezclara información y opinión

Entre los pecados que habían costado el puesto al periodista soriano, tres momentos concretos que hicieron saltar las alarmas: demostrar que el ministro José Manuel García Margallo estaba en los toros tras el atentado en Túnez con víctimas españolas, una monumental bronca con Rafael Hernando y una discusión con la diputada del PP, María Arenales Serrano.

La destitución fue duramente criticada en redes sociales, desde donde los seguidores del programa se movilizaron pidiendo un boicot al grupo de comunicación. Tal fue el movimiento que incluso llegó a la prensa italiana con medios como Repubblica, Rai News, Huffington Post o Leggo haciéndose eco de la noticia.

Casi un mes después de esta destitución, Cintora reaparecía antes los medios con motivo de la presentación de su primer libro La hora de la verdad y confesaba cómo se había sentido tras su despido. "Quien me sacó de allí sacó un comunicado y es público. El jefe es el que manda (...) Pero los trapos sucios se lavan en casa. Es lo que me enseñaron”, dijo entonces mostrándose cauto en sus palabras hacia Mediaset.

Un regreso escondido

Sólo unos días después, el grupo anunciaba la vuelta del presentador a la cadena para protagonizar una de las entregas de la segunda temporada de En la caja centrada en los fondos buitre. Sin embargo, este regreso fue escondido tras la final de La Voz y el programa anotó un débil 4% y 699.000 espectadores.

Tras aquello, y mientras Javier Ruiz evitaba mencionar el apellido Cintora al recoger el Ondas a Las mañanas de Cuatro, Mediaset empezó a trabajar en otro programa para el presentador: Cintora, a pie de calle.

Sin embargo, este espacio no llegó hasta marzo de 2016 y curiosamente sólo unos días después de que Mediaset decidiese no renovar su contrato de cadena, aunque sí mostró interés en seguir contando con el presentador para futuros proyectos.

El espacio se estrenó ante un notable 8,6%. Pero, tras obtener un 7,3% de media en sus primeras cuatro emisiones, la cadena decidió mandar el programa a la noche del viernes, con menos consumo televisivo y enfrentándole a dos programas de actualidad asentados como laSexta Columna y Equipo de investigación en laSexta.

El maltrato a Cintora, a pie de calle

Pero, además de estos rivales y la poca promoción que tuvo el programa, más allá de El Programa de Ana Rosa; su principal enemigo pasó a ser la publicidad. Y es que la curva de audiencia del espacio mostraba una potente curva ascendente que era cortada por lo sano por dos largas pausas publicitarias en el tramo final del programa.

Tras aquello, Mediaset decidió no renovar el formato, pero sí ha querido contar con Cintora para un nuevo formato: La línea roja. El programa, también producido por Cuarzo, se estrena este martes en Cuatro a partir de las 22:30 horas después de First Dates.

En él, el presentador buscará a dos personas completamente desconocidas, de niveles socioculturares y educación similares, para que expongan los argumentos que les han llevado a posicionarse en distintos temas.

El objetivo del viaje es vivir en terreno contrario con personas que piensan radicalmente distinto a ellos. Durante unos días van a convivir con personas y situaciones completamente alejadas de su forma de pensar. A lo largo de esta vivencia estarán acompañados por el periodista Jesús Cintora, quien, en momentos puntuales, les pondrá contra las cuerdas e irá aportando nuevos elementos de debate.