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NOSTALGIA

Mercedes Milá inventó ‘Sálvame Deluxe’ en 1982

Realizó una entrevista a Gracita Morales que parece digna de Jorge Javier Vázquez

Mike Medianoche
@mikemedianoche
05.08.2017 | 14:00

Sálvame lleva ya ocho años en antena, triunfando por norma general en cada programa que emite. Un formato que cada fin de semana se viste de lujo para acoger entrevistas en mayor profundidad a protagonistas de la semana o a viejos rostros conocidos que vuelven a la palestra para contar su historia.

En el Deluxe es frecuente escuchar a los presentadores o colaboradores lanzar preguntas incómodas al entrevistado, que unas veces sabe lidiar mejor que otras con las circunstancias. Un estilo que Jorge Javier Vázquez domina a la perfección (no tanto sus sustitutos) pero cuya invención bien podría atribuírsele a Mercedes Milá.

La entrevista a Gracita Morales

La Milá lleva desde los años 70 en televisión, y ha hecho prácticamente de todo: concursos, programas de debate, deporte y también entrevistas que encajarían a la perfección en el universo Sálvame. Y como muestra, la que realizó a Gracita Morales en el programa Buenas noches, en el año 1982, en la que la protagonista de Sor Citroen habló de su depresión, de su adicción a las pastillas, de su ruina económica y de las peleas con su exmarido.

En aquella época, Gracita había perdido el tirón cinematográfico de años atrás, y tenía la economía más bien apurada. Para conocer su situación, Mercedes le lanzó una serie de preguntas que, a priori, podrían parecer agresivas, en el sentido más sincero de la palabra, pero que la cómica supo lidiar.

“No te vemos, Gracita Morales, ¿qué ha pasado aquí contigo, dónde has estado?”, comenzaba Mercedes la entrevista, en la que Gracita se sinceraba: “no se han acordado de mí en estos 12 años”.

"¿Haces algo para tener la voz así?"

Antes de entrar en mayores detalles, Milá se interesó por el peculiar timbre de voz de la actriz. “¿Haces algo por tener esta voz así o la tienes desde siempre?”, le preguntaba, para después hacerle recordar su época de mayor éxito. “Esa gloria pasada, esos años en los que hacías películas tras películas, ¿cómo era esa vida de éxito, de contratos millonarios, de estar en las pantallas de cine?”.

"¿Nadie quiso ayudarte?"

Mientras Gracita respondía, Milá afilaba las siguientes preguntas sobre la ruina económica de la actriz, que admitía tener que ir “mirando la peseta en el mercado”. “¿Ganaste mucho dinero en esa época?”, ¿te llegaste a arruinar?”, "¿tus compañeros de profesión, cuando llegó tu momento malo, te acompañaron?”, “¿nadie, ni López Vázquez?” interrogaba la Milá, mientras que Gracita solo podía dar las gracias por su ayuda a Conchita Velasco.

Gracita respondía con arte y con la voz que Dios le había dado cada pregunta, incluyendo una sobre si le ofrecieron desnudarse en cine: “¿No quisiste destaparte a tiempo, o no te lo pidieron?” “Yo no tenía cabida en esos repartos”, explicaba la eterna sirvienta del cine español, quien anunciaba que le habían llamado para dos películas tras años sin ponerse ante la cámara. “¿Papeles secundarios o importantes?”, quería saber Mercedes, para luego preguntarle por su salud mental.

Gracita admitió estar desequilibrada

“Dicen que eras una persona a la que se le subió el éxito a la cabeza, que no había quien te aguantara, porque tenías un carácter muy difícil…” comentaba la presentadora, mientras la entrevistada admitió estar “desequilibrada” y “loca”, con pastillas para acostarse y levantarse por el estrés que le generó trabajar en cine y teatro a la vez. “Debe ser muy duro pasar por todo lo que has pasado y estar en tu casa, con tu hermana”, se compadecía la comunicadora.

La batería de preguntas dignas del Deluxe parecía no tener fin. “Tú has tenido que contar muchas mentiras para sobrevivir en el mundo del cine, ¿cuál es la más gorda que has dicho?” “¿Ese abrigo de visón con el que has venido, cuánto tiempo hace que lo tienes, quién te lo ha regalado?” “¿Para qué te ha pedido el divorcio tu marido?”, “¿Os peleabais todos los días, cómo se podía llevar eso?” “¿Por qué no tuviste hijos, por qué no adoptaste?”, “¿Las pastillas para dormir las sigues tomando?”.

Quédate el resto del programa, algo es algo

La entrevista acabó con la actriz hablando de su creencia en Dios y del consuelo que encontraba en la religión. Y fue entonces cuando Milá le lanzó una propuesta que bien podría leerse con tono socarrón de Jorge Javier Vázquez. “¿Te vas a quedar el resto del programa, me vas a acompañar? ¿Vamos a hacer las entrevistas juntas? Ya es el primer trabajo, algo es algo”.