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NOSTALGIA

Diez secuelas de series míticas de dibujos animados que nadie recuerda

David el gnomo, Popeye o Willy Fog vivieron más aventuras una vez acabó su historia principal

Mike Medianoche
@mikemedianoche
06.08.2017 | 15:40

Los Simpson es historia de la televisión por muchas razones, pero entre otras, por ser una de las series de dibujos animados más longevas. Nunca ha tenido parones de emisión, ni ha tenido spin-off o secuelas, más allá de la película cinematográfica.

Sin embargo, otras muchas series sí  que tuvieron paréntesis en sus emisiones y regresaron convertidas en ficciones derivadas, secuelas y reinicios, a veces con relativo éxito (El show de Cleveland) y en otras sin tanto calado tanto como su predecesora.

Recordamos diez casos de series emblemáticas de dibujos animados que tuvieron una segunda parte pero que no adquirió la popularidad de la original.

Los Gadgetinis del Inspector

En 1983 comenzaron a emitirse las historias de un peculiar detective, El Inspector Gadget, que tenía la peculiaridad de que todo su cuerpo tenía piezas robóticas que le permitían trabajar mejor. De buen corazón pero de una gran torpeza, Gadget siempre iba acompañado de su joven sobrina Sophie y del perro Sultán, que tenía una gran habilidad para disfrazarse.

Cuando la serie acabó en 1986 quisieron reinventarla acompañando al inspector de dos Gadgetinis, unos robots que reemplazaban a Sultán, y que se emitió en La 2, ya entrado el nuevo milenio. En Netflix España podemos ver además otras dos series: una en la que el Inspector Gadget viaja por el mundo y una nueva versión en 3D del año 2015. También hubo una versión infantil del original, Gadget Boy.

Willy Fog 2

80 días tenía un adinerado león para recorrer los cinco continentes en la serie La vuelta al mundo de Willy Fog, cuya sintonía corrió a cargo del grupo Mocedades. Willy junto a Romy, Rigodón o Tico "el campeón" enamoraron a los niños allá por 1983.

La pandilla animada volvió a reunirse en 1994 en una nueva producción, titulada con el poco atractivo nombre de Willy Fog 2, y al igual que la original, adaptaba historias de Julio Verne, en este caso, 20.000 leguas de viaje submarino y Viaje al centro de la tierra. Intentaron mantener la estructura del original hasta el punto de rescatar la sintonía con una nueva letra, y con una trama inicial idéntica a la primigenia: Sullivan reta a Willy Fog a hacer un viaje y éste accede, embarcando a sus colegas en una nueva expedición. Se pudo ver en La 2.

La resurrección de David el Gnomo

David el gnomo, el médico diminuto que era siete veces más fuerte que tú murió en el último capítulo de la serie original, o mejor dicho, se convirtió en un árbol, igual que su esposa Lisa. Eso no importó para que una década después, a mediados de los 90, Antena 3 lanzase El nuevo mundo de los gnomos, una de las grandes apuestas del Club Megatrix.

Con banda sonora de Marta Sánchez y Albert Hammond, David regresó con un nuevo aspecto, con un gorro verde y ropas coloridas, y del original solo quedaban sus clásicas barbas blancas. Hasta sus enemigos, los trolls, eran distintos, pues ya no eran marrones sino verde, morado o naranja según el personaje. Como novedad, ahora David era un caballero del Medio Ambiente y podía hacer magia.

Vuelve Dartacán 

El original Dartacán y los tres mosqueperros se estrenó en 1981, y se trataba de una adaptación animada de los mosqueteros que surgieron de la pluma de Alejandro Dumas. A base de reposiciones el perro espadachín seguía calando entre los nuevos espectadores, y por ello en 1990 en TVE se lanzaron nuevas aventuras, tituladas El retorno de Dartacán. En aquel entonces ya tenía hijos con su amada Julieta, y sus andanzas se basaron de nuevo en la obra de Dumas, en este caso, en El vizconde de Bragelonne. Su sintonía era la misma que la original, pero en una nueva versión.

Shaggy y Scooby Doo en solitario

Hannah Barbera creó la serie original de Scooby Doo a finales de los años sesenta, y consistía en un grupo de amigos y un perro que montados en su furgoneta, la Máquina de los Misterios, pretendían resolver casos de temática presuntamente paranormal: fantasmas, brujas u hombres lobo que siempre resultaban ser personas disfrazadas.

La serie original ha tenido numerosas secuelas y spin off: desde Un cachorro llamado Scooby Doo, en la que se narra la infancia de los personajes, a aquella época en la que compartía aventuras con su sobrino Scrapy Doo. También hubo una serie inspirada en la película 13 fantasmas, y hace una década el perro y su dueño tuvieron su propia serie con Shaggy y Scooby-Doo detectives.

Los hijos de los Picapiedra

Todos conocemos las aventuras de Pedro y Vilma Picapiedra y Pablo y Betty Mármol, dos matrimonios que vivían en la prehistórica ciudad de Piedradura. Cuando la serie original de Los Picapiedra de los años sesenta avanzó en su trama conocimos a los hijos Pebbles y Bamm-Bamm, quienes más tarde se hicieron adolescentes y tuvieron su propia serie. Se trata de El Show de Pebbles and Bamm-Bamm, que contaba cómo fue su época de instituto. Tuvo 20 capítulos, emitidos originalmente a principio de los 70.

El hermano de Calimero

El pollito negro más pesimista de la televisión, Calimero, tuvo un hermano llamado Valeriano. Pero no en la serie original, sino en una secuela que en España emitió La 2, y en la que la animación era más moderna respecto a la original. Hace unos años Calimero resucitó en 3D, y en esta nueva etapa también le hicieron ser más optimista.

La familia de Taz

El Demonio de Tazmania fue uno de los tantos personajes que se podía ver en las tiras de Looney Toons ya desde los años 50, pero su peculiar forma de arrasar cual tornado le hizo ganarse un hueco en los corazones de los niños. Por ello, Warner le dotó de su propia serie en los 90, Tazmania, en la que conocíamos a toda su familia: su padre Hugh, su madre Jean, y sus hermanos Molly y Jake.

Ferdy es valiente

La hormiga Ferdy llegó a Televisión Española a finales de los años ochenta. Una serie que contaba la historia de varios insectos del bosque, entre los que destacaba la mariquita Gwendolyne, que era periodista.

En 2015 se estrenó una película de Ferdy que no ha llegado a España, y en la que los dibujos animados daban paso al stop motion.

Popeye y Junior

Los primeros cortometrajes de Popeye, marinero enamorado de Olivia (o Rosarito, según el doblaje) datan de finales de los años 30, y su primera serie de televisión fue en los 60. A finales de los 70 y principio de los 80 Hannah Barbera produjo dos series más que solían tener la misma estructura: problemas de pareja y el malvado Brutus intentando hacer la vida imposible a Popeye.

No fue hasta 1988 cuando Popeye no dio un giro radical con Popeye e hijo, emitida en España por Antena 3, en la que nos presentó a su hijo Junior, un chaval rubio aficionado al mar pero no para navegar, sino para hacer surf.