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OPINIÓN

'Supervivientes': Alba Carrillo adelanta a Laura Matamoros en el tablero de juego

La ex del tenista se convierte en la gran finalista de la edición.

Miguel Frigenti
@miguelfrigenti
14.07.2017 | 09:43

El pasado día 10 de mayo, cuando aterricé en este portal para comentar la presente edición de Supervivientes, vaticiné la evolución de Alba Carrillo en este concurso. Paso a citar textualmente lo que aquel día expresé cuando no llevábamos más de dos semanas de programa:

‘’Si la modelo hace un buen concurso y subsana los malos momentos que ha protagonizado hasta el momento, la tortilla se dará la vuelta. 

La diferencia en este caso es que Lucía y Alba si han cometido bastantes errores para ser juzgadas, pero sus compañeros ha cometido exactamente los mismos errores y no están siendo señalados y juzgados hasta el extremo. Es injusto, y por ello más que probable,que la audiencia votante, que rechaza este tipo de situaciones, se solidarice con Alba y la salven de las próximas nominaciones, dándole la vuelta a una realidad bastante amarga para madre e hija . El futuro lo tiene ella en sus manos, y puede ser menos oscuro de lo que Lucía probablemente piense tras su primera entrevista.’’

No me equivoqué. La de ayer fue la noche de la modelo. Nadie daba un duro por ella. Todos los analistas de este concurso daban por hecho que la guerra final estaría lidiada entre José Luis y Laura Matamoros, pero no contaban con el hecho de que Alba adelantara a su propia amiga en el terreno de juego. Anoche Alba superó a Laura, que en estos momentos se encuentra nominada, mientras que la modelo tiene un pase para la siguiente ronda. A diferencia de otros concursos, en ‘Supervivientes’ todo se decide en el último momento. En la pasada edición, Yola Berrocal, se enfrentó a tres televotos en la gran final. Primero contra Suso, luego contra Mila Ximénez y después contra Jorge. Al final no pudo ganar, probablemente porque sus seguidores estaban agotados después de librar tres batallas.

Laura Matamoros se encuentra en la misma situación que Yola hace un año. De momento, sus partidarios deben invertir si quieren que su favorita siga con opciones al premio, un hecho que desgasta y que pone en serio peligro la victoria del concursante en cuestión, pues no supone lo mismo tener que enviar un único mensaje para hacer ganador a tu concursante favorito que tener que salvarle para después tener que volver a enviar dicho voto. En este sentido, Alba y José Luis cuentan con ventaja, ya que sus fans tienen una semana de descanso por delante y votarán directamente en las dos últimas rondas, pues si todo se hace como hasta ahora, la semana que viene viviremos una prueba de líder que conducirá al ganador de la misma al último televoto de la edición.

Si la gran triunfadora de la noche fue Alba Carrillo, hay que decir que la otra cara de la moneda se la llevó Kiko, que se convirtió en el último expulsado de la velada, adueñándose del puesto que más duele en un concurso de estas características. Me supo a gloria su eliminación, básicamente porque él y su novia estaban convencidos de que contaría con un puesto en la gran final. Kiko entró en la palapa con la prepotencia que le lleva caracterizando durante tres meses. Se dirigio a sus compañeros con un tono de triunfo cuando estaba exactamente en las mismas condiciones que el resto de nominados. Estuvo más preocupado por sorprender a sus contrarios que por convencer a la audiencia de sus puntos fuertes para seguir en el juego, y al final esas cosas no pueden salir bien.

El concurso de Kiko ha estado cargado de contenido, eso no puede ponerse en duda, y su eliminación supuso un colofón perfecto a una actitud que ha dejado mucho que desear. Lo mejor fue ver la cara de su novia ante tal fracaso. De nada le ha servido hacer el paripé durante estas ultimas semanas en la casa del árbol, pues su negatividad y su chulería le han conducido a la plaza que todo concursante de reality teme, la de la última eliminación justo antes de la gran final.

Desafortunados estuvieron también los ex concursantes en plató, que se dedicaron a atacar a Alba Carrillo por haber llegado a la final. La verdad es que el discurso que algunos emplean para defender a José Luis está bastante obsoleto. Decir que tiene que ganar él por ser el mejor superviviente está muy bien, pero llega a resultar cansino. Sobre todo porque no se nos puede olvidar que esto no deja de ser un programa de televisión cuyas bases han sido alteradas. Me refiero a que en el formato original de Survivor son los propios concursantes los que van decidiendo las eliminaciones semana a semana, pero aquí es el público quien tiene ese poder, por lo que al final el concurso de supervivencia queda relegado a un programa donde lo que verdaderamente cuenta es la empatía que se crea entre el espectador y el concursante en cuestión.

La audiencia que libremente decide invertir una cantidad de dinero para votar por su finalista preferido, lo hace dejándose llevar por la parte emocional, nos guste o no. Para muchos seguidores de Supervivientes, José Luis puede ser el mejor concursante, pero otros preferirán la evolución que ha tenido Alba Carrillo como concursante, y ambas opciones de cara a una final son igual de lícitas.